Descripción
En esta Era de la Miniaturización y la Ciencia Multidisciplinaria donde todo producto tecnológico tiende a ser más diminuto, portable, de bajo costo y sustentable, el desarrollo de Biochips de tamaños más pequeños que la yema de nuestros dedos, útiles a la sociedad, ya no es una proyección a futuro, sino una realidad entre la gente.
Este minicurso muestra los avances de los últimos 1015 años de la microfluídica donde lo pequeño es mejor, aplicada al estudio de sistemas biológicos microscópicos. Se muestran logros sorprendentes: desde separadores de bacterias según su modo de nadar y laboratorios en un chip (LOCs) para medicina reproductiva hasta suelos en un chip para ver en acción y cuantificar las diminutas bacterias de suelo, que contribuyen a una agronomía y futuro sustentable.
Para poder lograr bioLOCs de calidad y disruptivos, el trabajo conjunto de bioingenieros, microbiólogos, físicos, matemáticos y computólogos es esencial. La retroalimentación entre experimentos, modelado realista y cálculo computacional de alta perfomance eficiente, es crucial para poder llegar a buenos modelos predictivoss que propongan microdispositivos útiles y eficientes.
El curso presenta métodos para modelar micronadadores confinados de este modo, junto a técnicas de análisis de muchos datos y desarrollo de softwares especializados en estos micro-sistemas biológicos. En particular se presentan chips espermáticos, donde se logró por primera vez rectificar su movimiento, gracias a un modelado realista. El microchip gracias a su diseño asimétrico dirige y concentra espermatozides, y puede separar los más rápidos para ser utilizados posteriormente en Métodos de Reproducción in Vitro, que hoy distan notablemente de ser 100% eficientes. Por lo contrario la mayoría de las parejas, deben intentar más de dos veces para tener éxito con cualquiera de los actuales métodos de reproducción asistida existentes en el mercado.
En resumen, el minicurso presenta desde microchips para análisis clínico y salud reproductiva, hasta "Suelos en un Chip" para estudiar y poder mejorar muchos bioinsumos del agro, que aún también distan de ser un reemplazo de los productos químicos elegidos por la mayoría de los productores agrícolas. ¿Cuál el eje común de estas aplicaciones tan distantes, desde salud hasta hasta agroindustria sustentable? El trabajo conjunto de muchas disciplinas, desde la biología presentando sus problemas de ciencia básica en la microescala, hasta la sociedad solicitando biotecnología a su servicio y la física y matemática aplicada otorgando herramientas innovadoras para lograr conjuntamente resultados de calidad.